Wellington Rojas: Renaico en la Poesía

“Por andenes y Trenes” se titula esta antología que nuestro amigo Wellington publicara hace un tiempo, pero que recién llega a nuestra manos.

En ella nos habla no sólo de poetas nacidos o avecindados en el pueblo ferroviario, cuyos rieles eran el néctar que entregaba toda su esencia a este vecindario del norte de Malleco, a esta pequeña urbe que a diario recibía cientos de viajeros, que llegaban o iban de paso. Los traían los trenes a vapor, con sus locomotoras sudorosas, exudando ese tufillo blanco por sus costados, pidiendo vía libre para seguir su viaje norte-sur o donde fuera necesario.

Las niñas con sus albos trajes ofrecían su mercadería, la preferida de los viajeros, las famosas tortillas en rescoldo de arena, que hacían las delicias de esa masa humana que se desplazaba a diario por andenes y coches de los ferrocarriles.

Había en ese diario paisaje un ambiente sutil, un ambiente que necesita ser recreado, recogido cómo parte de la poesía pueblerina; aunque pareciera que ese ambiente ferroviario está siendo olvidado poco a poco, más que nada por los jóvenes que no lo conocieron y que murió junto con el término del ferrocarril de pasajeros por esa zona.

No obstante veo dos poemas, uno del sacerdote Fernando Torres Molina: “El tren de mis recuerdos” y otro de una jovencita Casandra Hueche Bustos. “El tren de la creación”, en cuyas estrofas se oye el pitear de los trenes, de los viejos trenes que dieron vida a la estación, hoy solitaria y casi abandonada, tratando de hacer ondear sus banderas para que más viajeros lleguen hasta ella, cuya imagen esbozó el pintor en la acuarela que Wellington eligió como portada de esta antología.

Poetas de Renaico: cuando supe de este libro mi imaginación recordó de inmediato al fallecido poeta Edmundo Herrera, vate de renombre, cuya estela literaria buscaba ceñirse la corona del Premio Nacional de literatura, pero al igual que Jorge Teillier, los jurados fueron esquivos y serán sus poemas los que marquen la diferencia, perdurando en el tiempo, siendo motivo de estudio de nuestros escolares y haciéndose necesaria la reedición de sus obras. De él dijo Carlos René Correa, en su antología “Poetas chilenos del siglo XX” (1972): “su poesía trascendente y pura, sangra a veces con el dolor de los desposeídos. Conoce al pueblo en sus alumnos primarios y suele evadirse en compañía de las cosas…” y vaya si no se evadía; la poesía era el cénit de su vida, a ella se mantenía atado y en ella expresaba sus más cálidas expresiones. Escribió veinte libros, cuyas páginas  han quedado para la posteridad, veinte obras, algunas de ellas premiadas y comentadas por diversos críticos literarios. En vida tuve ocasión de entrevistarlo y aparte de sus obras, gustaba destacar el discurso que leyó en el funeral de Pablo Neruda, eso le daba vida; fue también dos veces presidente de la SECH, la entidad que naciera para unir a todos los escritores con libros publicados.

Esta antología acoge una veintena de poemas de su autoría, en los que su voz se va entrelazando con el ambiente, con el paisaje, con las personas, dejando ese halito personal que imperó en su poesía.

Otro de los nombres que recordaba era el de Nelson Cartes (Nelson Adrián Carrasco Cartes), poeta que ha atrapado a Renaico en su temática y cuya obra ha sido comentada en nuestra página. Nelson es un poeta trascendente, cuya mayor virtud es la búsqueda permanente de nuevas variaciones, de nuevas tonalidades que le vayan dando forma a una obra donde el lector pueda sentir que detrás de ese escrito hay un poeta que ha madurado su trabajo, con expresiones propias que incitan a la fácil lectura. No en vano sus referentes son, entre otros, Huidobro, Teiller y Herrera.

En realidad era lo que conocía de la poesía de Renaico, pero Wellington Rojas va más allá e incursiona en la búsqueda de nuevos talentos, de otros poetas que han llegado a cultivar su poesía y a enseñar sus escondidos secretos en escuelas y liceos.

Entre los autores destacados que Rojas coloca en esta diversidad de exponentes de este género literario, sobresale Abel Sandoval Ormeño, quien inició sus publicaciones en 1980 con su libro “Arcoiris”, al que le siguen otros seis, además de una obra musicalizada, lo que demuestra una muy consolidada trayectoria. En esta antología se incluyen algunos poemas de su libro “Los secretos del Planeta”, en los que el autor realiza una vinculación directa con la tierra, con el paisaje, la naturaleza, pero donde la realidad también marca de manera preferente el bregar de sus escritos.

Narcisa Lezano Barriga es otra de las poetas, cuyo nombre suena en Renaico, Angol y Nacimiento, ha publicado tres libros de poesía. Su trabajo literario se evade por distintos espacios, a veces con alguna expresión de tristeza, a veces renegando o a veces buscando las más sencillas expresiones para demostrar la calidez de sus sentimientos.

Si bien es cierto, son muchos más los antologados que se presentan en la primera parte de la obra, he destacado los que por su trayectoria me han parecido más interesantes, sin el ánimo de desmerecer el trabajo literario de los demás.

En la segunda parte: “Voces de relevo”, Rojas hace un trabajo bastante acertado al consignar a las nuevas promesas de la poesía, a las que ubicó en diversos establecimientos educacionales, habiendo tenido una excelente respuesta; digno de elogio, algo que no se ha visto en otros pueblos de La Araucanía. Es seguro que esta publicación ha sido un aliciente para toda la juventud que ha visto en la poesía un medio para expresar sus sentimientos y ya antes de publicar, hacer conocido su nombre por medio de esta interesante antología.       

—o0o—

Tags: , ,

Comments are closed.

El Combate Naval de Iquique en los Partes oficiales de los comandantes de la Covadonga y el Huáscar

21 de Mayo de 1879. hace 140 años en las costas de Iquique se trabó la batalla naval fundamental en […]

MENOS FACE, MÁS BOOK

Hace algunos días concurrí invitado a una feria del libro a Victoria. Era una más de las actividades con que […]

Wellington Rojas: Prosas Pretéritas

WELLINGTON ROJAS Y SUS PROSAS PRETÉRITAS, POESÍA CHILENA DE LOS ‘80 Pareciera ser que la poesía es una gran arca, […]

Trovolhue, en la ruta del turismo mapuche

Trovolhue (de truvül-hue: agua turbia) En viaje hacia la costa, orillando el sector norte del río Imperial, a 21 kilómetros […]

Fallece nuevo mártir de bomberos de Villarrica

A las 10:40 horas de ayer martes 12 de febrero se comunicó oficialmente la muerte del VOLUNTARIO MÁRTIR  DE LA […]

EL REGRESO DE EDITH MÜTZEL CON SU NOVELA “A LA SOMBRA DE LOS COIGÜES”

La lluvia veraniega sobre la capital de La Araucanía no fue impedimento para que más de un medio centenar de […]