Escriben: Juan Cornejo Acuña & Juan Cornejo Torrealba

Al cumplirse 89 años de la inauguración del trazado completo del ferrocarril de San Fernando a Pichilemu, se plantean tres versiones sobre la llegada del tren al balneario de la región de O´Higgins.

 La inauguración del Ramal a Pichilemu y El Diario El Mercurio

Para observar la visión del Diario El Mercurio se debe tener en cuenta la propuesta de construcción del Puerto de Pichilemu, donde surge la pregunta: ¿qué o quiénes influenciaron finalmente la llegada del ferrocarril a la costa?

Este cuestionamiento surgió a raíz de la noticia publicada en el diario El Mercurio[1] la cual abre una nueva arista que comprobaría la relación existente entre el proyecto del Puerto y la llegada del tren a Pichilemu. En otras palabras, la construcción del ferrocarril hasta esa zona se debía netamente si se completaba la edificación de un puerto.

La decisión sobre el lugar de finalización de la extensión del Ferrocarril de La Palmilla[2] se logró luego de que una comisión “(…) de Marinos nombrada por el Supremo Gobierno para estudiar las costas de Colchagua, después de un detenido estudio, fijó como punto mas adecuado para el establecimiento de un puerto la rada de Pichilemu” (Ministerio de Industria y Obras Públicas, 1886 – 1896).

Sin embargo, para no desviarse del tema, se observarán los datos entregados en el Diario:

1) En primer lugar, en una sección de la noticia aparece “éxito de una campaña nuestra” (El Mercurio, 1926: 13).

2) En segundo lugar, se encuentra escrito: “Para El Mercurio, especialmente había palabras de gratitud en todos los labios por el progreso que significa esta iniciativa a la cual contribuyó el diario de forma decidida” (El Mercurio, 1926: 13).

3) Finalmente, “El pueblo de Pichilemu se encuentra muy agradecido a El Mercurio por su campaña que ha logrado la construcción de este ferrocarril y el establecimiento de su servicio”(El Mercurio, 1926: 13).

Luego de los puntos señalados, queda la sensación que el ferrocarril a Pichilemu habría tenido su punta de rieles en la estación El Puesto[3] sino hubiese existido intercedido El Mercurio en la finalización de las obras. Ante esto cabe señalar que hubo un periodo desconocido del cual no se tuvo noticias sobre la suspensión o el arribo definitivo del tren a la costa. Este espacio de tiempo se rompió en  Septiembre de 1919, año en que se retomaron los trabajos bajo la Administración de la Dirección de Obras Públicas.

Es por ello que, a manera de respuesta a la pregunta y con los antecedentes que presenta el diario, probablemente los vecinos de Pichilemu escribieron una carta a El Mercurio en donde se hubiesen planteado la necesidad de la conclusión del ferrocarril de San Fernando a la costa y que éste último haya realizado gestiones para la reanudación de las obras[4] lo cual se vio reflejado en el año 1919 cuando la Dirección de Obras Públicas decidió terminar dicho ferrocarril.

La inauguración del Ramal a Pichilemu, según María Inés Córdova Lange[5]

 Esta versión de la inauguración del ramal San Fernando a Pichilemu fue la parte no contada por el diario El Mercurio, ya que es el relato, desde la percepción de un testigo presencial, sobre un hecho de suma relevancia para las actuales provincias de Colchagua y Cardenal Caro.

La señora María Inés Córdova Lange[6] fue una de las pasajeras del primer convoy desde San Fernando a Pichilemu. Al ser consultada sobre este suceso, recordó: “Mi padre se encontraba como de jefe de la Estación de Ferrocarriles Colchagüa, cuando supo la noticia que el día 5 de Enero de 1926 pasaría el primer tren de pasajeros con destino a Pichilemu” (Córdova Lange, 2008).

Hubo un momento de silencio, donde la Sra. Inés esbozó una sonrisa agregando que:

“el día martes 5 de Enero de 1926, eran alrededor de las 8 hrs A.M, cuando se detuvo en Colchagüa la locomotora con sus coches llenos de gente. Subí junto a mis padres, mis hermanos René y  Lidia, mi madrina y familiares que se encontraban de visita en aquel entonces” (Córdova Lange, 2008).

En relación a la cantidad de pasajeros, ella con mucha impresión esbozó que luego de ingresar al coche de pasajeros, se dio cuenta que:

“(…) el tren iba completo, porque era un viaje gratuito, y a la vez estábamos ansiosos de arribar lo más pronto posible al balneario de Pichilemu, sin embargo, al llegar a Alcones y posteriormente a Larraín Alcalde la locomotora fue adornada en su parte delantera, llegando alrededor de las 10 hrs A.M. a la Estación de Pichilemu y que alojaron con su padre en una residencial que quedaba cerca de la Estación, en la actual calle Aníbal Pinto” (Córdova Lange, 2008).

No obstante, frente a la pregunta ¿No había servicio de regreso hacia San Fernando luego del viaje inaugural?, la señora Inés, nuevamente esbozando una sonrisa, comentó con bastante gracia:

“El tren llegó a Pichilemu y no habría un nuevo servicio hasta el día siguiente, por lo que las personas que optaran en quedarse tendrían que buscar donde pasar la noche; de lo contrario los que decidieron  regresar ese día, deberían ir hasta la estación Larraín Alcalde, para tomar el tren que los llevaría hacia San Fernando” (Córdova Lange, 2008).

Por lo tanto, el ferrocarril Pichilemu hizo su viaje inaugural el día martes 5 de enero de 1926, iniciándose su entrega definitiva para el uso comercial a la mañana siguiente, es decir el miércoles 6 de enero de 1926.

La inauguración del ferrocarril desde la Estación San Fernando hasta Pichilemu antes del 5 de enero de 1926

La construcción del ferrocarril a Pichilemu fue bastante difícil y, probablemente, se haya pensado en varias oportunidades no continuar las faenas.

Para tratar sobre este tema se debe plantear que, afortunadamente para la construcción de este apartado, se poseen dos fuentes de suma importancia: 1) La noticia original sobre la llegada del ferrocarril a Pichilemu, aparecida el día miércoles 6 de Enero de 1926 en el Diario El Mercurio; 2) El testimonio de una pasajera que hizo el viaje desde la Estación Colchagua hasta Pichilemu. Sin embargo, han aparecido nuevos antecedentes que proponen la llegada del ferrocarril mucho antes del 5 de enero de 1926.

En una entrevista realizada al ex ferroviario don José Vidal[7], relató que el tren a Pichilemu habría llegado en el año 1924 y no el famoso martes 5 de enero de 1926.

La vía férrea de Larraín Alcalde a Pichilemu, construida con fondos de la Administración de la Dirección de Obras Públicas, se encontraba en condiciones de operar en 1924 donde, incluso, se habían realizado pruebas cumpliendo el estándar exigido por ferrocarriles. No obstante, sucedió algo inesperado que atrasó la fecha de inauguración del ramal de San Fernando a la Costa.

“Al inicio de 1924 había sido un año seco, sin embargo, no contaron que ese año iba a tener fuertes lluvias” (Vidal Parraguez, 2013). Aconteció que “en el terraplén, casi al llegar al Puente Negro, se construyó una pequeña obra de arte en forma ovalada con la finalidad de evacuar las aguas de la Laguna San Antonio de Petrel” (Vidal Parraguez, 2013).

Pero al momento de llevar a cabo las obras no se pensó en un probable aumento del caudal de la laguna de Petrel. Fue justamente en ese año que la “salida de madre de la laguna socavó y destruyó parte del terraplén, lo que ocasionó el atraso de la inauguración del ramal Pichilemu. Los ingenieros encontraron como solución la construcción del Puente de Fierro” (Vidal Parraguez, 2013).

Como una forma de conmemorar el aniversario, se han compartido estas versiones sobre el arribo del tren de San Fernando a Pichilemu con la finalidad de valorar una fecha importante para la región como también para la conectividad que generó el Estado de Chile a partir de la construcción de diversos ferrocarriles a nivel nacional.

Notas:

[1] Publicada el día miércoles 6 de enero de 1926 en la página 13.

[2] Anteproyecto trabajado entre los años 1885 – 1887 por el Ingeniero Domingo Víctor Santa María y Márquez de la Plata  (Hijo del Presidente de la República Domingo Santa María González), el cual fue la base para la construcción del trazado.
[3] Nombre posteriormente sustituido por Larraín Alcalde. La cual fue inaugurada en Diciembre de 1916, pero que su edificio estación fue entregado en noviembre de 1917.
[4]  Las cuales quedaron abandonadas en 1909, luego de la cancelación del contrato del Ingeniero a cargo Eugenio Bobillier, siendo una de las presunciones la demora en la decisión de construir el puerto la rada de Pichilemu.
[5] Entrevista realizada en enero de 2008 por los autores del presente artículo.
[6] Fallecida en Septiembre de 2014.
[7]  Vidal Parraguez, J. A. (15 de Febrero de 2013). Entrevistas Inéditas. (J. C. Acuña,  Entrevistador) Entrevista realizada en febrero de 2013 la cual estaba basada en los recuerdos de su padre quien también fue ferroviario.

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