En el día de ayer tuvimos oportunidad de conocer la Escuela Intercultural Bilingüe Trañi Trañi, dirigida por su sostenedor el profesor chilote Roberto Mansilla y su directora María Inés Ñancú. Este establecimiento, que cuenta con un centenar de niños, se encuentra ubicado en el sector rural de Labranza, en las cercanías de Temuco. Según nos conversó el sr. Mansilla, este era un viejo sueño que el vino a concretar hace algunos años, cuando pudo comprar este establecimiento que antiguamente era una Iglesia Evangélica. Su labor ha sido constante, con el fin de poder dar una característica especial a su Escuela, que se funda en el hecho de poder crear un ambiente donde se conserven las tradiciones y costumbres mapuches, que los niños van asimilando diariamente de parte de sus profesores, entre los que hay varios representantes de la etnia.

Actrices mapuches

Acá ningún niño habla de tío o tía. Solamente se utilizan los términos mapuches de “Peñi” (hermano) o “lamien” (lamgngen: hermana), según sea el profesor hombre o mujer. Por la mañana el saludo mapuche Mari Mari, reemplaza al tradicional buenos días y la campana es reemplazada por un sonoro kull kull (cuerno para llamar a reunión) que marca el horario de clases y recreos. No obstante, desde primer año los niños van aprendiendo las diversas características de la lengua mapuche y pueden conversar correctamente con sus compañeros o profesores en el colegio y con sus padres y amigos en sus casas.

La convivencia escolar tiene un factor muy especial, ya que no hay directiva de curso, pero en primer año, entre los compañeros se elige un “Lonco” (lonco: cabeza, jefe), que es quien dirige el curso hasta octavo año. Este personaje debe tener características especiales de líder, debiendo poder solucionar cualquier problema atingente al desarrollo de la vida escolar y si eso no es posible citará a los loncos de los otros cursos, incluido el “lonco mayor”, de octavo año, para que le ayuden a solucionar el problema. Si ello no es posible, recién se acude a las instancias directivas de la escuela, como el profesor jefe, sicóloga o la directora.

Estos problemas no se tratan en la sala del curso. Cada vez que es necesario se acude a la “ruca” (casa mapuche), ubicada en el patio de la escuela, donde los afectados exponen el problema y los loncos toman las determinaciones que correspondan. Para la diversión los niños son expertos en el juego del “palín” (conocido como “chueca”), y no les son ajenas las comidas como el “kako” (mote), catutos (pan de trigo sin hornear), las tortillas de rescoldo, las sopaipillas y el muday (bebida refrescante, de trigo o maíz, sin fermentar), que generalmente se sirve en un “metawe” (cántaro pequeño de arcilla).

En obra teatral

En obra teatral

La escuela se ha hecho muy conocida por el tipo de educación que imparte, es así como periódicamente está recibiendo visita des de otros lugares, incluso de Argentina han venido a conocer su sistema de trabajo. En esta oportunidad acompañábamos a una veintena de alumnos de la Escuela Vallepenco (de Huallepenco: ), km. 20 camino Lautaro a Galvarino, con su sostenedor Enrique Venegas, su esposa Patricia, la educadora tradicional Hilda Llanquinao Mela y otros profesores, quienes se encuentran interesados en implantar un sistema similar en su establecimiento, ya que sus alumnos son mayoritariamente hijos de mapuches de las comunidades cercanas, pero en este caso, no son hablantes de su lengua, lo que les significará un trabajo bastante intenso para lograr los resultados requeridos.

Los niños pudieron conversar con sus similares y compartir todos los espacios, incluso algunos fueron entrevistados en la radio comunitaria que manejan los niños, como, locutores, controladores y que tiene alcance en varios kilómetros a la redonda, por lo que sus programas pueden ser escuchados por sus padres en sus casas. Hubo también conversaciones con el sostenedor, en la ruca, donde varias rondas de mate, sopaipillas y catutos sirvieron para hacer más directo el dialogo entre dueños de casa y visitantes. Allí se convino en que una delegación de Trañi Trañi visitará a sus peñi de Vallepenco (Huallepenco: hualle: roble; pengu: peumo: bosque frondoso) en fecha a definir, para continuar con este intercambio cultural que ha comenzado con tan buenos augurios.

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