Recordando a Pepo y el Mundo de Condorito

A cien años de su nacimiento, la Biblioteca Nacional está rindiendo homenaje a uno de los más grandes dibujantes de nuestro país, el caricaturista René Ríos Boettiger, “Pepo”.

Pepo y Condorito

Si bien es cierto su personaje más destacado ha sido el popular Condorito, éste surgió cuando Ríos ya era un dibujante con cierta experiencia en el medio y claro, como todos, trabajaba para otros, más encumbrados que él en el mundo del dibujo y la caricatura –de trayectoria– como el famoso Jorge Délano (“Coke”), caricaturista, cineasta y pintor, personaje inolvidable por la creación de la revista de humor político “Topaze”.

René Ríos dibujaba desde pequeño. A los diez años algunos de sus dibujos fueron expuestos por su progenitor en una conocida confitería penquista (su lugar de nacimiento), causando la admiración de quienes tuvieron ocasión de verlos. Pero cuando el pequeño aprendiz de artista los vio se ruborizó y huyó del lugar. En su bolsón de estudiante abundaban caricaturas con las que llenaba cuadernos retratando a profesores y amigos de colegio.

Su padre, un conocido cirujano, le inculcó desde pequeño que siguiera su carrera, pero nuestro hombre ya lo había decidido y muy pronto dejó inconclusos los estudios de medicina. Mientras tanto había hecho algunas publicaciones en el diario “El Sur” de Concepción (1924).

Así, con las ganas de ser un profesional del dibujo, Ríos, que ya había adoptado el seudónimo de “Pepo”, llegó a Santiago a estudiar a la Academia de Bellas Artes. Si bien sus cualidades de autodidacta eran meritorias, necesitaba aprender nuevas técnicas y profundizar en materias vinculadas con la trama de la caricatura.

Junto a Coke trabajó durante treinta años tomándole el pulso a la política y los políticos. Tal vez una de sus caricaturas más logradas en Topaze fue la tira cómica que le hizo al presidente Gabriel González Videla, a quien mostraba en distintas facetas cual un niño con la banda presidencial que le arrastraba –porque le quedaba grande, según el dibujante- y la que generalmente contenía la frase tan chilena “la pillé”. Así aparecía “Don Gabito” colgándose de las cortinas o bajando por el pasamanos de la escalera del segundo piso, caricaturas que eran siempre bienvenidas por el Presidente, quien tenía un muy buen sentido del humor.

Cuando el mandatario estaba a punto de entregar el mando, todos los redactores y dibujantes de Topaze le ofrecieron una comida y su director de entonces Avelino Urzúa, le hizo entrega de los originales de la tira cómica dibujada por Pepo. Algunos de aquellos dibujos fueron insertados por don Gabriel en sus “Memorias” publicadas el año 1975.

Condorito

Cuando Walt Disney visitó Santiago en la primavera de 1941, traía la misión de su Gobierno de producir cortos de cine con personajes que identificaran a algunos países de Sudamérica, especialmente Brasil, Argentina, Chile y Perú. Durante una reunión con dibujantes, buscando el protagonista que debía representar a Chile, le comentaron que un aviador había cruzado por primera vez la cordillera por su parte más alta hacía muchos años y que por su hazaña era un personaje popular en el país.

De inmediato Disney conectó el avión con el nombre del Presidente y fue así como produjo el corto “Saludos Amigos”, que se exhibió al año siguiente, teniendo como primera figura al avión “Pedrito”. Aunque el corto era de buena calidad, Pepo se interesó por el tema y decidió que, con calma, buscaría un personaje que representara en forma más genuina trazos populares típicos de nuestro país.

Fue así como el año 1949 nació el popular “Condorito”, quien según las crónicas habría aparecido en algún diario capitalino antes de estrenarse en la nueva revista que comenzaba a interesar a la juventud. “Okey” se llamaba aquella y corría el mes de agosto cuando en su número 3 apareció la primera caricatura que semana a semana comenzó a ser vista por miles de personas y niños que de una u otra forma podían acceder a ella y que transformaría al plumífero cóndor de ojotas en todo un vivaz representante de ciertos trazos del ser nacional.

Los personajes

En los primeros números Condorito no tenía amigos, iba solo por la vida dando y recibiendo lo que cayera, al más puro estilo del rotito desamparado. Muy pronto Pepo se dio cuenta que tenía que colocar otros personajes que le dieran más espíritu al pajarraco y así fueron naciendo “Don Chuma” con sus característico cigarro en la boca y su dicho especial: “no se fije en gastos compadre” y de quien se decía que en la vida real era un cuñado de Pepo.

“Comegato”, según el caricaturista, era un pescador de Caldera al que conoció, llamándole la atención sus facciones, ya que según él, se alimentaba de gatos.

“Garganta de Lata”, el típico bebedor que se encuentra en cada esquina y que todo lo reduce a trago.

“Pepe Cortisona”, el infaltable rival, botado a macanudo, que se las cree todas, apocador, bien trajeado y luciendo su clásico bigote sesentero.

“Yayita”, la novia eterna de “Condorito” y de cuya pareja el dibujante decía que jamás los dejaría casarse porque le complicaría mucho el argumento.

“Cabellos de Ángel” fue creado como una alusión a la moda de aquellos tiempos de escarmenarse el pelo, que habían adoptado algunos jóvenes.

“Fonola”, el cargante del grupo; “más pesado que una fonola” (antiguo equipo de música).

“Huevoduro”. Cierta vez Pepo fue a la Embajada de Canadá a ver a su hija que trabajaba allí, cuando de pronto ve pasar a un señor pelado “blanco y sin sangre”, diría más tarde, fue sólo eso para que pronto el gringo apareciera como personaje. Como el aludido no hablaba castellano, sus amigos tenían que explicarle los chistes.

“Coné”, también se basa en un personaje de la vida real. Era hijo de una familia campesina y al preguntar a Pepo por qué se llamaba así, el padre le contó que todo se había debido a una confusión al momento del bautizo: le dijeron al padrecito que le nombrarían “Ugenio” y el cura dijo “Con e” será. Y así quedó con ese nombre. En uno de los chistes Pepo contó la historia del nombre de Coné.

“Chuleta”, era un profesor de la Escuela de Ingeniería, que le gustaba visitar a los dibujantes, bastante callado, cuya caricatura nació muy similar al original.

“Yuyito” nació para ser la polola de Coné y divertir con sus travesuras a los más pequeños.

“Che Copete”, con su típico sombrero y el pañuelo al cuello, refleja la personalidad del argentino, con desplante, canchero, hablador y nació simplemente para tener mayor entrada en el vecino país, ya que según Pepo argentina “era un hueso duro” para entrar con la revista.

“Titicaco”, también tuvo como fin entrar con la revista en el medio boliviano, aunque según Pepo en el país del altiplano la revista se vendía bastante bien.

Con esta base de personajes y otros que aparecen de vez en cuando, la revista se ha mantenido en circulación durante 63 años y si no llega a algunos países del mundo, hay chilenos que la llevan y la hacen conocida.

Lo que sí podría echarse de menos en la revista, es que Pepo no haya producido un personaje del país Azteca. Fueron muchos los chistes vinculados a personajes mexicanos, pero nunca destacó a alguno de ellos con nombre y presencia permanente en la revista.

Washington y el “Roto Quezada”

Es algo difícil de explicar, pero en las peripecias de Condorito hay dos personajes que tienen vida propia, aunque uno sólo de ellos ha aparecido en la revista. Es Washington, el perro mascota que lo acompaña en muchas de sus expediciones, el que le cuida la casa, el que entretiene a Coné y que ha desarrollado un sinfín de aventuras con su amo.

El otro es el “Roto Quezada”, el del grafitti en las calles de Pelotillehue, el que aparece mencionado en los diarios, en la televisión, pero nunca ha aparecido en persona, nadie lo conoce hoy en día, pero sin embargo existió.

Es más, a pesar de que se sabía de su existencia por algunas entrevistas anteriores, ninguna sacó tanta roncha ni hizo tanto escándalo como la publicada en la Revista del Domingo de “El Mercurio”, del 15 de junio de 1975, del cual hemos extractado algunos apuntes.

Fue allí donde Pepo dio a conocer con pelos y señales el porqué de la fracesita aquella: “Muera el roto Quezada”, que hasta el día de hoy aparece pintada en los más recónditos lugares que visita el “pajarraco”.

Todo aconteció en el club Militar donde su señora perdió una cartera. Como no apareciera la dejaron encargada, volviendo días después, oportunidad en que un mozo les entregó la cartera desocupada. Pepo pidió hablar con el gerente quien luego de hacerlos esperar bastante tiempo los increpó no dando crédito a la existencia del dinero que contenía y los citó para varios días después, agregando que ese era un truco muy conocido que empleaban cierto tipo de mujerzuelas, lo que indignó al dibujante, a quien tuvieron que contener para que no se lanzara contra el señor Quezada, que era el personaje de marras, de nombre Washington.

Como ya no se podía hacer nada más, Pepo decidió vengarse del oscuro personaje y fue así como en la revista “Okey” comenzó a parecer el perro Washington y sobre la entrada de su casa la leyenda “Muera el Roto Quezada”.

Hasta ahí todo bien, pero ¡oh! el Sr. Quezada rompiendo un silencio de 25 años responde a Pepo en una extensa nota, haciendo una serie de aseveraciones que dejan muy mal parado al dibujante, la que aparece en la edición del 13 de julio siguiente en la misma revista.

El 3 de agosto se cierra el círculo con una nota de Jaime González, teniente (r) del Ejército, quien había invitado en esa oportunidad a Pepo (ya que éste no era socio del Club) dejando claro que el hecho verdaderamente aconteció, finalizando con la expresión “debe reconocer el Sr. Quezada que su participación en aquel incidente distó de ser un prodigio de relaciones públicas”.

Quezada no defendió su tesis sobre los hechos, quedando todo igual que antes, por lo que la fracesita siguió campeando en todas las ediciones de la revista.
“El pajarraco”, un personaje nacional

Condorito es vecino del popular pueblo de “Pelotillehue”, donde por sus cualidades ha sido nombrado hijo ilustre. Claro que no es para menos, si desde ahí ha emprendido tantas aventuras importantes a través del mundo que eclipsan cualquier intento de opacarlo.

Diario «El Hocicón»

el hociconEl pasquín pueblerino “El Hocicón” –diario pobre pero honrado– guarda las más emocionantes páginas de la vida de este ilustre personaje.

También ha vivido en “Buenas Peras” y “Cumpeo”, pueblo este último ubicado en la Sexta Región, que hoy día –a falta de Pelotillehue y Buenas Peras–, ha reclamado para sí la potestad de residencia de Condorito y sus autoridades en unión con el comercio están haciendo un negocio turístico con la creación de todos los lugares habituales de la popular tira cómica. Es así como “El Pollo Farsante” y el bar “El Tufo” seguramente serán muy pronto lugares de visita obligada para los turistas amantes de nuestro personaje.

Pepo también lo bautizó como “El pajarraco”, expresión que suele colocar en boca del farsante “Pepe Cortisona” y de cuantos por algún motivo lo han increpado. A la postre éste ha resultado ser un seudónimo inteligente, pues en realidad es un pajarraco, ya que no es igual a los de su especie y el vivir con los humanos lo ha hecho diferente, único, especial.

En nuestro país decir que alguien es más popular que Condorito es un halago para cualquiera; es que la manera de ser de este tipo sano, vivaz y de tan buena índole vestido de camiseta, pantalón arremangado y ojotas de campesino de fines de los cuarenta, ha logrado adentrase en el alma nacional y representa algo muy característico de la vida popular chilena.

Uno de los factores que han permitido que la caricatura haya logrado mantenerse vigente durante más de sesenta años es el empleo de chistes blancos y un idioma sencillo, sin modismos exagerados, sin apócopes de palabras, tan normales en el diario vivir de los chilenos. En eso Condorito puede dar cancha tiro y lado a cualquier otro personaje de sus mismas cualidades.

Eso sí sus personajes ocupan muletillas que han pasado de generación en generación como: “reflauta”, o dichos como “no se fije en gastos compadre” o “exijo una explicación”, los que dan un apoyo interesante y sugestivo a los chistes de la revista. Y que decir del “PLOP” conque finaliza sus chistes, si ya es casi de uso obligado para finalizar cualquier situación cómica o sorprendente que nos acontece.

El año 1953 apareció el primer libro anual de Condorito, con un tiraje de 15 mil ejemplares que se agotaron inmediatamente. Desde ahí en adelante la caricatura se hizo tan popular que fue necesario tirarla cada seis meses y no se detuvo su circulación hasta hoy en que aparece quincenalmente.

En aquella entrevista ya mencionada de la Revista del Domingo, Pepo expresaba lo siguiente: “y aquí estaré yo esclavizado junto a este mono que morirá el mismo día que muera yo”.

Sin embargo sus palabras no fueron tan premonitorias porque con el tiempo haría convenio con una importante empresa extranjera que hoy en día edita la revista, y que con toda seguridad tiene para muchos años más en circulación.

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